A Tebas, cuna de dioses, mitos y hombres ilustres, llegó Kadmos...

Cadmo

Capitular Tebas, cuna de dioses, mitos y hombres ilustres (Baco, hijo de Zeus; Hércules, vengador de las tierras; Edipo, padre de Antígona), llegó Kadmos en busca de su querida hermana Europa, raptada por Zeus.

Agenor, el rey de Tiro, tuvo cuatro hijos: Cadmo, Fénix, Cílix y Taso, y una hija a la que llamaron Europa. La princesa Europa solía ir a la playa a disfrutar con sus amigas y allí puso sus ojos en ella Zeus, el padre de dioses y hombres. Para conseguirla, se transforma en toro y huye con ella. El padre, Agenor, da un mandato terrible a sus hijos: encontrar a la hermana raptada o no regresar al reino. Fénix, Cílix y Taso la buscaron en vano y abandonaron su empeño asentándose en diferentes tierras. Cadmo continúa su búsqueda y recae en Tebas, donde vence al monstruo que aterroriza a las gentes de la ciudad.

La diosa Atenea le hizo rey y Zeus le entregó por esposa a Harmonía, hija de Afrodita y Ares. Todos los dioses olímpicos honraron las bodas reales de Cadmo.

Tuvieron cuatro hijos, su gloria llegó a las estrellas pero su triste destino les llevó a Iliria, donde finalmente encontraron la paz.

Su recuerdo permaneció por siglos y siglos. Este padre de reyes y de humana cultura trajo a Tebas y a Occidente las letras cadmeas, como llamó Herodoto, el padre de la Historia, a los signos que expresan cuanto piensan los hombres. Las letras cadmeas ordenaron la vida con leyes, alegraron los cantos, entre sí acercaron a los hombres y destruyeron la ignorancia, el temible dragón que oprimía a los pueblos.

Este es el orden que Kadmos (El Ordenador –en griego-) entregó a nuestra tierra cuando buscaba errante a su hermana raptada Europa. Y ese es el nombre que se dio a la Imprenta Kadmos, nacida en recuerdo suyo allá por el año 1974. Las linotipias de entonces se han convertido hoy en las más modernas tecnologías de impresión, pero continúa infatigable al servicio del hombre y la cultura. No en vano se llama Kadmos.

Texto adaptado de Historia mítica de Kadmos, de Alfonso Ortega Carmona.